miércoles 16 de marzo de 2011

Constitución de Guatemala: Artículos 29 al 32; libre acceso a tribunales, a la información y el objeto de citaciones

 

En resumen tenemos derecho al libre acceso a tribunales y dependencias del Estado.  Libre acceso a los archivos y registros estatales.  Los actos administrativos  son de naturaleza pública y las citaciones que no indiquen el objeto de la misma no estamos obligados a comparecer.

Artículo 29.- Libre acceso a tribunales y dependencias del Estado.  Toda persona tiene libre acceso a los tribunales, dependencias y oficinas del Estado, para ejercer sus acciones y hacer valer sus derechos de conformidad con la ley.

Los extranjeros únicamente podrán acudir a la vía diplomática de denegación de justicia.

No se califica como tal, el solo hecho de que el fallo sea contrario a sus intereses y en todo caso, deben haberse agotado los recursos legales que establecen las leyes guatemaltecas.

Artículo 30.-  Publicidad de los actos administrativos.  Todos los actos de la administración son públicos.  Los interesados tienen derecho a obtener, en cualquier tiempo, informes, copias, reproducciones y certificaciones que soliciten la exhibición de los expedientes que deseen consultar, salvo que se trate de asuntos militares o diplomáticos de seguridad nacional, o de datos suministrados por particulares bajo garantía de confidencia.

Artículo 31.- Acceso a archivos y registros estatales.  Toda persona tiene el derecho de conocer lo que de ella conste en archivos, fichas o cualquier otra forma de registros estatales, y  la finalidad a que se dedica esta información.  Quedan prohibidos los registros y archivos de filiación política, excepto los propios de las autoridades electorales y de los partidos políticos.

Artículo 32.- Objeto de citaciones.  No es obligatoria la comparecencia ante autoridad, funcionario o empleado público, si en las citaciones correspondientes no consta expresamente el objeto de la diligencia.

Los dejo con este dicho de George Washington:

“El Gobierno no es la razón, no es elocuencia, es poder; como el fuego, un sirviente molesto y un amo temible. en ningún momento debe dejarse a la acción irresponsable.”

Hasta la próxima,

Manolo Herrera

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